¿Qué produce SAMI S.r.l.?
SAMI diseña y construye instalaciones industriales para la producción de hormigón y grava-cemento, incluyendo centrales de hormigonado móviles y fijas, silos verticales y horizontales para el almacenamiento y la dosificación de materiales en polvo o granulados, sistemas abre-sacos y vaciadores de big bag, centrales de mezcla en seco e instalaciones para la disolución de polvos destinadas a la preparación de leche de cal.
La empresa también realiza instalaciones para el tratamiento e inertización de lodos y tierras contaminadas, diseñadas para garantizar seguridad ambiental y cumplimiento normativo.
Todas las soluciones se diseñan en Italia y se fabrican a través de una cadena de suministro europea certificada, en cumplimiento de la normativa UE y de los estándares de calidad UNI EN ISO.
¿SAMI también realiza la instalación de las plantas?
Sí. SAMI se encarga directamente de la instalación de las plantas suministradas, gestionando todas las fases del montaje mecánico, eléctrico y neumático.
Las operaciones las realizan técnicos cualificados, que garantizan el correcto ensamblaje y la conexión de todos los componentes conforme a las normas europeas de seguridad.
El objetivo es asegurar tiempos de montaje reducidos e instalaciones fiables, con pruebas listas para la fase de puesta en marcha.
¿SAMI también se encarga de la puesta en marcha y las pruebas de la planta?
Sí. Tras la instalación, SAMI realiza la puesta en marcha y la prueba funcional de la planta, verificando la eficiencia de cada componente y de los sistemas de automatización y control.
Durante esta fase se realizan calibraciones, pruebas operativas y verificaciones de seguridad, y se proporciona formación técnica al personal del cliente para el uso y el mantenimiento ordinario.
Así, la planta entra en servicio con prestaciones óptimas y plena conformidad normativa.
¿Dónde se encuentra SAMI?
La sede de SAMI se encuentra en Bibbiena (Arezzo, Toscana).
Aquí operan la dirección técnica y comercial, la oficina de ingeniería y el centro operativo que coordina la producción, instalación y asistencia.
La sede es el núcleo de la organización SAMI, desde donde se gestionan proyectos y suministros en Italia y en el extranjero, con control directo de la calidad en cada fase.
¿En qué mercados opera SAMI?
SAMI es una empresa italiana con presencia global, activa en más de 40 países y con instalaciones en Europa, Oriente Medio, África, Asia, Norte y Sudamérica.
La expansión internacional se apoya en una red de socios técnicos y distribuidores locales que garantizan asistencia, mantenimiento y soporte posventa.
SAMI gestiona internamente todas las fases de diseño, producción y logística, garantizando el cumplimiento de las normativas europeas y la adaptación a los requisitos de cada mercado exterior.
¿En qué sectores opera SAMI?
SAMI suministra plantas y soluciones a medida para varios sectores industriales:
- Construcción e industria de materiales de construcción, con centrales de hormigonado, silos verticales y horizontales, sistemas de dosificación y mezcla de materiales en polvo y granulados;
- Sector medioambiental y de sostenibilidad, con instalaciones para el tratamiento e inertización de lodos y tierras contaminadas, sistemas para la gestión de polvos e instalaciones para la disolución y preparación de leche de cal.
Todas las soluciones están desarrolladas para reducir el impacto ambiental y mejorar la seguridad operativa.
¿Es posible alquilar plantas SAMI en lugar de comprarlas?
Sí. SAMI ofrece un servicio de alquiler operativo para centrales de hormigonado móviles y fijas, silos verticales y horizontales y sus sistemas de dosificación.
El alquiler es ideal para obras temporales, proyectos estacionales o empresas que desean reducir la inversión inicial manteniendo flexibilidad operativa.
Todas las plantas en alquiler se suministran listas para su uso, con asistencia técnica y mantenimiento programado.
Ver "¿Es mejor comprar o alquilar una planta de hormigonado para hormigón?"
¿SAMI proporciona asistencia y mantenimiento para plantas y silos?
Sí. SAMI ofrece un servicio completo de asistencia técnica y mantenimiento programado para toda su maquinaria: centrales de hormigonado, silos, sistemas de dosificación y mezcla, plantas de inertización y unidades para la preparación de leche de cal.
Los técnicos especializados intervienen tanto en fase de instalación como durante el uso operativo de la planta, garantizando continuidad productiva, seguridad y reducción de paradas.
La empresa también suministra repuestos originales, asistencia remota e intervenciones in situ, asegurando prestaciones constantes y una larga vida útil de los equipos.
¿Qué certificaciones y normativas cumplen las plantas SAMI?
Todas las plantas SAMI están diseñadas y construidas conforme a la normativa europea en materia de seguridad, calidad y protección del medio ambiente.
La empresa opera conforme a un sistema de gestión de la calidad certificado UNI EN ISO 9001, que garantiza procesos productivos controlados y altos estándares de seguridad y fiabilidad.
Dispone además de las certificaciones UNI EN ISO 3834 (calidad en la soldadura de materiales metálicos) y UNI EN ISO 1090-1 (fabricación y conformidad de estructuras de acero y aluminio), que aseguran precisión constructiva y trazabilidad de los componentes.
A estas se suma la certificación UNI EN 90, que acredita la adopción de procedimientos europeos integrados para la calidad, la seguridad laboral y la eficiencia de los procesos productivos, en conformidad con la normativa comunitaria más reciente.
Las principales directivas/reglamentos aplicables, entre ellos:
• Directiva de Máquinas 2006/42/CE y normas armonizadas de producto;
• Normas pertinentes sobre emisiones de polvo y seguridad ambiental.
Antes de la entrega, las plantas se someten a pruebas funcionales y verificaciones de seguridad, con emisión de la Declaración de Conformidad CE y documentación técnica completa.
Ver certificados corporativos de SAMI › [link]
¿Cuáles son las fases del proceso de suministro de una planta SAMI?
El proceso de suministro sigue un flujo estructurado y controlado para garantizar calidad y trazabilidad:
- Análisis técnico y diseño a medida, según necesidades del cliente y condicionantes del emplazamiento.
- Producción y pruebas preliminares en instalaciones de proveedores europeos certificados.
- Instalación y puesta en marcha en obra por técnicos especializados SAMI.
- Formación y asistencia posventa, con soporte remoto y mantenimiento programado.
Este enfoque integrado asegura plantas eficientes, conformes y operativas desde la entrega.
¿Qué servicios ofrece SAMI tras la compra de una planta?
SAMI acompaña al cliente también después de la entrega, ofreciendo:
- Asistencia técnica continua, remota o in situ;
- Mantenimiento programado para garantizar eficiencia y seguridad;
- Suministro de repuestos originales y componentes compatibles;
- Actualizaciones de software y retrofits tecnológicos para automatización y supervisión.
Estos servicios aseguran una mayor vida útil de la planta y reducen los costes de parada.
¿Qué sistemas de automatización y control utiliza SAMI?
Las plantas SAMI incorporan automatización basada en PLC industriales y software propietario para la gestión y supervisión.
Incluye:
- Control digital de dosificación y mezcla;
- Gestión de recetas y trazabilidad de lotes;
- Interfaces HMI intuitivas para control local o remoto;
- Integración con SCADA y teleasistencia para diagnósticos y actualizaciones en tiempo real.
La automatización SAMI aumenta productividad, reduce errores y facilita el cumplimiento de requisitos de calidad europeos.
¿Qué documentos y certificaciones se suministran con una planta SAMI?
Cada planta se entrega con documentación técnica completa que incluye:
- Declaración de conformidad CE;
- Manual de uso y mantenimiento conforme a directivas europeas;
- Fichas técnicas de los componentes principales.
La documentación se entrega en italiano o inglés (bajo solicitud) y conforme a normativa internacional.
¿Cuáles son los plazos medios de entrega?
Varían según el producto y el nivel de personalización.
En promedio, una planta estándar se suministra en 8–12 semanas desde el pedido; soluciones a medida pueden requerir 12–20 semanas, incluyendo diseño, producción, pruebas e instalación.
Gracias a la planificación interna y a una red logística consolidada, SAMI garantiza plazos fiables y entregas puntuales, también en proyectos internacionales.
Todos los servicios SAMI están desarrollados para garantizar continuidad operativa, eficiencia y cumplimiento de la normativa europea.
PLANTAS DE HORMIGONADO PARA HORMIGÓN
¿Para qué sirven las plantas de hormigonado para hormigón?
Las plantas de hormigonado SAMI están diseñadas para la producción automatizada y controlada de hormigón para obras de construcción, infraestructuras e industria.
Gracias a sistemas de dosificación electrónica, mezcla automática y control digital de recetas, garantizan uniformidad, calidad constante y máxima eficiencia productiva.
Se diferencian de las plantas para grava-cemento porque producen materiales estructurales, con mayor contenido de agua y mejores prestaciones mecánicas, utilizados en obras portantes y estructuras de hormigón armado.
¿Qué tipos de plantas de hormigonado para hormigón puede realizar SAMI?
SAMI diseña y construye una gama completa de plantas, para cubrir necesidades productivas, logísticas y normativas.
Principales tipologías:
- Plantas DRY (en seco): los materiales se dosifican y se cargan en el camión hormigonera, mezclándose durante el transporte;
- Plantas WET (en húmedo): con mezclador para mezcla completa y controlada antes de la entrega;
- Plantas móviles: compactas, transportables y preensambladas para instalación rápida;
- Plantas fijas: personalizables y de alta capacidad, para producciones continuas.
Todas pueden equiparse con automatización, control electrónico de dosificación, trazabilidad de lotes y gestión digital de recetas, garantizando calidad, seguridad y cumplimiento normativo europeo.
¿Qué es una planta DRY (en seco)?
Una planta DRY es un sistema en el que los componentes del hormigón (áridos, cemento, agua y aditivos) se dosifican por separado y se descargan directamente en el camión hormigonera.
La mezcla se realiza durante el transporte gracias a la rotación de la cuba.
Es una configuración más rápida, simple y flexible, ideal para obras móviles o producciones pequeñas/medias.
Todas las plantas DRY SAMI pueden suministrarse con automatización PLC y supervisión remota.
Ver también "¿Cuál es la diferencia entre DRY y WET?"
¿Qué es una planta WET (en húmedo)?
En una planta WET, la mezcla completa del hormigón se realiza dentro del mezclador de la propia planta antes de cargarlo en camiones o enviarlo al punto de uso.
Permite un control preciso de la calidad, mayor homogeneidad y la producción de hormigones especiales o de altas prestaciones.
Ideal para producciones continuas, plantas fijas de alta capacidad y contextos que requieren calidad constante y trazabilidad.
Ver también "¿Cuál es la diferencia entre DRY y WET?"
¿Qué es una planta fija?
Una planta fija es una central diseñada para producciones continuas y grandes volúmenes.
A diferencia de los modelos móviles, no está limitada por dimensiones o logística y puede configurarse a medida.
Gracias a la estructura estable y mayor capacidad de almacenamiento y mezcla, alcanza productividades horarias superiores.
Cumple las normas europeas de seguridad, precisión de dosificación y calidad.
Ver también "¿Cuál es la diferencia entre una planta fija y una móvil?"
¿Qué es una planta móvil?
Una planta móvil es una central compacta y transportable, diseñada para instalarse rápidamente sin obra de cimentación.
Las plantas móviles SAMI están preensambladas y precableadas para minimizar tiempos de montaje y asegurar operatividad inmediata.
Aunque su capacidad es inferior a la de una planta fija, garantizan alta calidad, dosificación precisa y cumplimiento de normas europeas.
Ver también "¿Cuál es la diferencia entre una planta fija y una móvil?"
¿Cuáles son los tiempos de instalación de una planta móvil?
Los tiempos de instalación varían en función del modelo y de la configuración de la planta. En general, las plantas móviles de hormigonado SAMI se suministran preensambladas y precableadas de fábrica, para garantizar tiempos de instalación extremadamente reducidos.
En la mayoría de los casos, la planta puede instalarse y ponerse en marcha en pocas horas, sin necesidad de obras de cimentación ni del uso de grúas para el montaje.
Esta solución permite reducir los costes de puesta en marcha e iniciar rápidamente la producción de hormigón, ofreciendo la máxima flexibilidad operativa incluso en obras temporales o de pequeñas dimensiones.
¿Qué producción horaria puede alcanzar una planta?
La productividad varía según el modelo y la configuración de la planta. En general, las plantas móviles de hormigonado SAMI están diseñadas para garantizar una alta productividad incluso en espacios reducidos.
Según el modelo, pueden producir de 30 a 100 m³/h de hormigón, gracias a sistemas de dosificación automática y mezcla rápida.
Las dimensiones compactas y el número reducido de componentes facilitan el transporte y la instalación, manteniendo una calidad constante y tiempos de ciclo optimizados.
¿Cómo elegir la capacidad (m³/h) de una central?
Depende de recetas, número de camiones/hora, ventana de vertido, condicionantes del emplazamiento y nivel de automatización.
¿Cómo se controla la humedad?
El control de humedad se aplica a los áridos (arenas y gravas) antes de su entrada al mezclador o al camión.
Sondas y sensores miden el contenido real de agua; el software calcula el agua a añadir para respetar la relación agua/cemento de la receta.
En plantas WET, en casos específicos, pueden instalarse sondas en el mezclador; es una opción menos común, destinada a producciones especiales de alta precisión.
¿Las plantas SAMI cumplen la normativa europea?
Sí. Todas las plantas de hormigonado SAMI están diseñadas y construidas de conformidad con las directivas y normativas europeas vigentes en materia de seguridad, calidad y protección ambiental.
Cada planta dispone de marcado CE y cumple los requisitos de la Directiva de Máquinas y de las normas relativas a la precisión en la dosificación de los componentes.
Todo el proceso productivo sigue procedimientos de control de calidad certificados, garantizando fiabilidad, seguridad de uso y conformidad técnica en los distintos mercados internacionales.
Todas las plantas de hormigonado SAMI están diseñadas para integrarse con silos verticales y horizontales, sistemas de dosificación y unidades de automatización, creando centrales completas de producción de hormigón.
Descubre también "Plantas de hormigonado para grava-cemento SAMI, diseñadas para producciones semihúmedas destinadas a obras viales y capas de base"
PLANTAS DE HORMIGONADO PARA GRAVA-CEMENTO
¿Para qué sirven las plantas SAMI para grava-cemento?
Las plantas de hormigonado para grava-cemento SAMI están diseñadas para la producción controlada de mezclas semihúmedas de áridos y cemento con bajo contenido de agua, destinadas principalmente a pavimentaciones viales, capas de subbase y obras de infraestructura.
Estas plantas garantizan una mezcla homogénea, control de la humedad y repetibilidad de las recetas, asegurando una calidad constante del material en cada ciclo productivo.
A diferencia del hormigón, la grava-cemento presenta una consistencia más seca y no está destinada a elementos estructurales, sino a capas de base y cimentación. Ambas tecnologías —hormigón y grava-cemento— forman parte de la experiencia de SAMI, pero responden a finalidades constructivas diferentes.
¿Qué diferencia hay entre hormigón y grava-cemento?
El hormigón es una mezcla compuesta por cemento, agua, arena y áridos, diseñada para alcanzar elevadas resistencias mecánicas y utilizada principalmente en estructuras portantes y obras de hormigón armado.
La grava-cemento, en cambio, está formada por áridos y cemento con un contenido de agua más reducido; se utiliza sobre todo en subbases viales, explanadas industriales y obras de infraestructura.
Ambos materiales garantizan estabilidad y durabilidad, pero el hormigón es adecuado para obras estructurales, mientras que la grava-cemento representa una solución económica y rápida para capas de base y la estabilización del terreno.
Ambos tipos de material (hormigón y grava-cemento) pueden producirse con plantas SAMI dedicadas y automatizadas, garantizando calidad y conformidad con la normativa europea.
Ver también " ¿Para qué sirven las plantas de hormigonado para hormigón? "
¿En qué obras se utiliza la grava-cemento?
La grava-cemento se utiliza en numerosas obras de ingeniería civil y de infraestructura gracias a su elevada resistencia mecánica, estabilidad dimensional y durabilidad a lo largo del tiempo.
Se emplea en la ejecución de subbases viales, pavimentaciones industriales, explanadas logísticas, áreas de almacenamiento y capas de fundación para obras públicas y privadas.
Gracias a su buena trabajabilidad y a sus costes contenidos, representa una solución eficiente para estabilizar el terreno y mejorar la capacidad portante de las superficies destinadas al tráfico vehicular o a la carga de materiales.
¿Cuáles son las ventajas de una planta SAMI para grava-cemento?
Las plantas para grava-cemento SAMI ofrecen numerosas ventajas operativas frente a los sistemas tradicionales:
- Precisión en la dosificación de áridos y cemento, gracias a células de carga y control electrónico;
Mezcla uniforme y constante, incluso con materiales de diferente granulometría; - Producción continua con bajo consumo energético y tiempos de ciclo reducidos;
- Automatización integrada para la gestión de recetas y la supervisión en tiempo real;
- Facilidad de limpieza y mantenimiento, con accesos rápidos y componentes modulares.
Estas características hacen que las plantas SAMI sean ideales para producciones de alta eficiencia y conformes con los estándares técnicos exigidos en las obras de infraestructura.
¿Cumplen la normativa europea?
Sí. Todas las plantas para grava-cemento fabricadas por SAMI están diseñadas y construidas en pleno cumplimiento de la normativa europea vigente en materia de seguridad, calidad y protección ambiental.
Cada planta dispone de marcado CE y cumple los requisitos establecidos por la Directiva de Máquinas (2006/42/CE) y la Directiva de Baja Tensión (2014/35/UE), así como las normas EN aplicables a los sistemas de pesaje, dosificación y automatización industrial.
Antes de la entrega, cada máquina o planta se somete a pruebas funcionales y verificaciones de seguridad, con la emisión de la correspondiente declaración de conformidad CE y de la documentación técnica asociada, disponible en varios idiomas.
Esta atención al cumplimiento de la normativa europea garantiza fiabilidad operativa, seguridad para los operadores y conformidad legal en todos los países de destino.
¿Qué controles de calidad son típicos?
Granulometría, humedad, cemento por m³, uniformidad de mezcla.
Ver también " Plantas de hormigonado para hormigón», ideales para la producción de hormigón estructural y de altas prestaciones "
SILOS VERTICALES
¿Qué son los silos verticales?
Los silos verticales SAMI son estructuras de almacenamiento diseñadas para contener y dosificar materiales en polvo o granulados, como cemento, cal, filler, cenizas volantes o arenas finas.
Fabricados en acero de alta resistencia y disponibles en diferentes capacidades (de 15 a más de 100 m³), están equipados con sistemas automáticos de carga, pesaje y descarga que permiten una gestión precisa, segura y limpia de los materiales.
La configuración vertical permite optimizar el espacio en planta, reduciendo la huella ocupada y mejorando la logística de la obra o de la instalación productiva.
Todos los modelos SAMI cumplen la normativa europea de seguridad y el marcado CE, y pueden integrar filtros antipolvo, válvulas de seguridad y sensores de nivel para garantizar la máxima fiabilidad operativa.
¿Qué tipos fabrica SAMI?
SAMI diseña y fabrica una gama completa de silos verticales para el almacenamiento y la dosificación de materiales en polvo o granulados (cemento, cal, filler, arenas finas, cenizas volantes).
Principales configuraciones:
- Silos monobloque: compactos y listos para su uso, ideales para obras temporales gracias a su facilidad de transporte e instalación.
- Silos modulares o atornillados: de diseño modular, con capacidades superiores a 100 m³, fáciles de montar en obra.
- Silos con sistema de pesaje integrado: equipados con células de carga electrónicas y automatización para una dosificación precisa.
- Silos con sistemas de filtración y seguridad: completos con filtros antipolvo, válvulas de sobrepresión y sensores de nivel, conformes con la normativa ambiental.
Todos los modelos están fabricados en acero certificado, pintados con ciclos anticorrosión y conformes con las directivas europeas CE.
¿Qué materiales pueden almacenarse?
Los silos verticales SAMI permiten el almacenamiento de materiales en polvo y granulados para uso en los sectores de la construcción, industrial y medioambiental, tales como:
- cemento, cal y filler;
- cenizas volantes, arenas finas y polvos minerales;
- carbonato de calcio, yeso y aditivos en polvo;
- polvos procedentes de procesos de inertización o de tratamiento ambiental.
Están equipados con filtros antipolvo, válvulas de seguridad y sistemas de pesaje electrónico, que garantizan dosificaciones precisas, seguridad operativa y conformidad con la normativa europea.
¿Capacidad de almacenamiento?
La gama de silos verticales SAMI cubre capacidades desde 15 hasta más de 100 m³, adaptándose tanto a obras móviles como a instalaciones industriales de gran escala.
Cada modelo está diseñado conforme a las normas europeas CE y optimizado para ofrecer la máxima capacidad útil y estabilidad estructural, manteniendo elevados estándares de seguridad y precisión.
¿De qué depende?
La capacidad efectiva varía en función de:
- las dimensiones geométricas (diámetro y altura del cuerpo del silo);
- la densidad del material almacenado;
- la forma del cono de descarga;
- la presencia de sistemas de pesaje.
Cada silo SAMI está diseñado para garantizar el mejor equilibrio entre volumen, estabilidad y seguridad operativa.
¿Cómo funciona la carga?
Los silos SAMI se cargan mediante camiones cisterna presurizados, que transportan el material en polvo a través de conducciones dedicadas.
Durante la fase de carga, los filtros antipolvo integrados retienen las partículas en suspensión, garantizando operaciones seguras, limpias y conformes con la normativa ambiental.
El sistema se completa con válvulas de seguridad que regulan la presión interna y protegen la estructura del silo durante las operaciones de carga.
¿Cómo funciona la descarga?
La descarga (o extracción) de los materiales almacenados en los silos verticales SAMI se realiza mediante tornillos sinfín de extracción, sistemas de fluidificación o sistemas vibratorios, diseñados para garantizar un flujo constante y controlado del producto hacia las líneas de utilización.
Los sinfines, accionados eléctricamente, aseguran una alimentación uniforme y reducen el riesgo de obstrucciones, mientras que los vibradores o fluidificadores instalados en el fondo del silo facilitan la caída de materiales con diferente granulometría o con tendencia a la compactación.
Todos los sistemas pueden integrarse con controles automáticos para sincronizar la descarga con las instalaciones de producción
¿Cómo funciona el pesaje electrónico?
Los sistemas de pesaje SAMI utilizan células de carga de alta precisión conectadas a unidades de control digital.
Permiten supervisar en tiempo real las cantidades almacenadas, optimizar la dosificación y trazar las extracciones, integrándose con los sistemas de automatización industrial.
¿Qué seguridad incorporan?
Cada silo incorpora válvulas de seguridad para la gestión de la presión, filtros antipolvo de alta eficiencia, sensores de nivel y sistemas de ventilación y bloqueo mecánico.
Bajo solicitud, pueden instalarse sistemas de monitorización electrónica para la señalización automática de anomalías y para garantizar el cumplimiento de las directivas CE.
Descubre también " «silos horizontales» EUROSILO, diseñados para obras móvilesde
SILOS HORIZONTALES
¿Qué son los silos horizontales SAMI (EUROSILO)?
La línea EUROSILO incluye:
- Silos estándar, compactos y autónomos, conectables a plantas de hormigonado o de dosificación. Pueden ser de dosificación electrónica o temporizada.
- Silos intercambiables (roll-off), montados sobre bastidores para el transporte con camión de gancho.
- Silos tipo contenedor, que presentan una estructura ideal para ser superpuestos a otras estructuras similares.
Todos los modelos EUROSILO están diseñados para garantizar fiabilidad y seguridad en cualquier contexto operativo.
¿Qué materiales pueden almacenarse en un silo horizontal?
Los silos horizontales EUROSILO fabricados por SAMI gestionan una amplia gama de materiales:
- cemento, cal y filler;
- arenas finas, cenizas volantes y carbonato de calcio;
- yeso, aditivos industriales y polvos procedentes de procesos de inertización.
Los sistemas integrados de pesaje y filtración garantizan precisión en la dosificación, seguridad y conformidad con la normativa ambiental europea.
¿Cuál es la capacidad de almacenamiento de los silos horizontales SAMI?
Los silos EUROSILO están disponibles con capacidades de 15 a 75 m³, ideales para obras móviles y proyectos temporales.
La estructura compacta permite un transporte rápido y una instalación inmediata, manteniendo una elevada capacidad útil y estabilidad estructural.
¿De qué depende la capacidad de almacenamiento de un silo horizontal?
La capacidad útil varía en función de la longitud, anchura y altura del cuerpo del silo, la densidad del material, la geometría del fondo o salida y la presencia de sistemas de pesaje y filtración.
Los modelos EUROSILO están diseñados para maximizar el volumen útil manteniendo estabilidad, seguridad y facilidad de transporte.
¿Cómo se realiza la carga de los materiales en los silos horizontales?
La carga se realiza mediante camiones cisterna con transporte neumático; los filtros antipolvo opcionales reducen las emisiones y las válvulas de seguridad regulan la presión interna durante el trasvase.
¿Cómo se realiza la descarga de los materiales de los silos horizontales?
La descarga (o extracción) de los materiales almacenados en los silos horizontales SAMI se realiza mediante canales y tornillos sinfín de extracción, sistemas de fluidificación y sistemas vibratorios, que garantizan un flujo constante y controlado del producto.
Todos los sistemas están diseñados para integrarse con plantas de hormigonado y sistemas de dosificación automática.
¿Cómo funciona el pesaje electrónico en los silos horizontales EUROSILO?
El pesaje mediante células de carga mide de forma continua el contenido; la unidad de control digital permite una dosificación precisa, la trazabilidad de las extracciones y la integración con plantas de hormigonado y sistemas de automatización.
Diseñado para obras móviles, garantiza rapidez de puesta en marcha y coherencia de las recetas.
¿Los silos horizontales SAMI pueden transportarse por carretera?
Sí. Los silos horizontales EUROSILO de SAMI están diseñados y dimensionados para el transporte seguro en camiones plataforma estándar, sin necesidad de homologaciones viales específicas.
Sus dimensiones estándar —anchura de 2.440 mm y altura máxima de 3.000 mm— cumplen los límites de gálibo establecidos por la normativa europea, permitiendo desplazamientos rápidos y seguros entre obras o instalaciones.
Gracias a su estructura compacta y a su bajo centro de gravedad, los silos EUROSILO pueden cargarse y descargarse mediante manipuladores telescópicos o carretillas elevadoras, sin necesidad de grúas, reduciendo los tiempos de manipulación y los costes operativos.
Esta configuración hace que los silos horizontales SAMI sean ideales para obras móviles o temporales, donde se requieren facilidad de transporte, seguridad e instalación inmediata.
¿Se necesita una cimentación para los silos horizontales EUROSILO?
No, normalmente no; es suficiente una superficie plana adecuada para soportar la carga
¿Qué dispositivos de seguridad integran los silos horizontales SAMI?
Cada silo EUROSILO está equipado con dispositivos de seguridad diseñados para garantizar protección operativa, estabilidad y conformidad con la normativa europea.
Entre los principales sistemas de seguridad integrados se incluyen:
- válvulas de seguridad contra sobrepresiones;
- filtros antipolvo para evitar dispersiones durante la carga y descarga;
- sensores de nivel para la supervisión continua del estado interno;
- controles electrónicos y, bajo solicitud, monitorización remota para la señalización automática de posibles anomalías.
Todos los sistemas de seguridad y manipulación están diseñados para operar de forma sinérgica, garantizando la máxima fiabilidad tanto durante el transporte como en la fase de instalación y uso en obra.
¿Es mejor elegir un silo horizontal o vertical para obras con poco espacio?
Con limitaciones de altura o espacios reducidos, el silo horizontal EUROSILO suele ser la opción ideal: no requiere cimentaciones, se instala rápidamente y es fácil de mover.
El silo vertical es preferible cuando se dispone de altura suficiente y se necesita una gran capacidad de almacenamiento en instalaciones fijas.
¿Cuál es la primera empresa del mundo en haber fabricado silos horizontales?
SAMI es reconocida como la primera empresa del mundo en haber diseñado e industrializado los silos horizontales EUROSILO, introduciendo un nuevo estándar en el sector del almacenamiento de materiales en polvo.
Esta innovación hizo posible un sistema compacto, transportable y sin cimentaciones, hoy imitado pero nunca igualado.
Descubre también los silos verticales SAMI, ideales para producciones continuas y grandes capacidades de almacenamiento
GESTIÓN DE MATERIALES EN SACOS Y BIG BAG
¿Qué es un abre-sacos y para qué sirve?
El rompe-sacos SAMI es un sistema diseñado para la apertura segura y rápida de sacos que contienen materiales en polvo o granulados de 25 a 50 kg.
Gracias al uso de cuchillas de acero Hardox o inoxidable y a un vibrador eléctrico que facilita la caída del material, permite un vaciado completo y limpio, reduciendo al mínimo la dispersión de polvo y la fatiga del operador.
Todos los modelos cumplen la Directiva de Máquinas 2006/42/CE y pueden integrarse en plantas de dosificación o de mezclado.
¿Cómo funciona un vaciador de big bags?
El vaciador de big bag SAMI es una instalación modular diseñada para el vaciado controlado de uno o varios big bags y para el almacenamiento temporal de los materiales.
Una estructura tubular regulable permite la introducción del saco mediante carretilla elevadora o manipulador telescópico, sosteniéndolo durante toda la fase de trasvase.
El sistema puede equiparse con cuchillas de corte de acero inoxidable, un vibrador eléctrico para facilitar la caída del material y juntas antipolvo que evitan la dispersión de partículas en el ambiente.
Según la versión, la dosificación puede ser temporizada o electrónica mediante células de carga, garantizando precisión y automatización en la transferencia del material.
Todos los vaciadores de big bag SAMI cumplen la Directiva de Máquinas 2006/42/CE y están diseñados para garantizar seguridad, fiabilidad y limpieza operativa.
¿Qué polvos pueden gestionarse con rompe-sacos y vaciadores de big bag?
Los sistemas SAMI para la gestión de materiales a granel son adecuados para polvos y granulados de distinta naturaleza y densidad, entre ellos:
- cemento, cal, yeso, filler, harinas minerales, carbonato de calcio y aditivos industriales;
- polvos procedentes de procesos de inertización o de tratamiento ambiental.
Gracias a estructuras reforzadas, componentes resistentes a la abrasión y sistemas de estanqueidad antipolvo, los equipos garantizan la seguridad del operador, la continuidad de la dosificación y el cumplimiento de la normativa ambiental.
Todos los modelos pueden integrarse con sistemas de aspiración, tornillos sinfín de transporte o líneas de mezclado para optimizar la automatización del proceso.
¿Qué sistemas reducen la dispersión de polvos?
Los vaciadores de big bag SAMI pueden equiparse con sistemas de abatimiento de polvo para garantizar un entorno de trabajo limpio y seguro.
La abertura superior de los modelos SBB está equipada con una junta de goma y una tapa de cierre, que evitan la salida de polvo durante el trasvase del material.
Bajo solicitud, pueden instalarse sistemas de aspiración o filtración localizada, mejorando la calidad del aire en las zonas de carga y descarga y reduciendo la dispersión de partículas finas.
Estas soluciones aseguran operaciones con bajas emisiones de polvo, incluso en entornos industriales con alta frecuencia de carga y descarga, garantizando limpieza, seguridad y conformidad ambiental.
¿Son seguros para el operador los rompe-sacos y los vaciadores de big bag?
Sí. Todos los modelos de rompe-sacos y vaciadores de big bag SAMI cumplen la Directiva de Máquinas 2006/42/CE y están equipados con dispositivos de seguridad mecánicos y eléctricos, entre ellos:
- protecciones y carenados de seguridad en las zonas de corte o vibración;
- pulsadores de emergencia e interruptores de parada rápida;
- componentes eléctricos e hidráulicos con certificación CE.
Estas soluciones garantizan operaciones seguras, fiables y conformes con la normativa europea, protegiendo al operador durante todas las fases de carga, vaciado y mantenimiento.
INSTALACIONES DE INERTIZACIÓN
¿Qué es una planta de inertización?
Una instalación de inertización es un sistema industrial diseñado para tratar residuos sólidos o fangosos mediante la adición controlada de aglutinantes hidráulicos, como cemento, cal u otras mezclas específicas de reactivos.
Durante el proceso, los materiales se dosifican, mezclan y homogeneizan en unidades dedicadas, obteniendo una mezcla estable y compacta.
El objetivo es modificar las propiedades físico-químicas de los residuos para hacerlos no peligrosos y químicamente estables, aptos para las posteriores fases de eliminación o valorización.
¿Para qué sirve?
Una instalación de inertización SAMI sirve para reducir la peligrosidad de los residuos industriales y prevenir su dispersión en el medio ambiente.
Mediante la estabilización con aglutinantes hidráulicos, la tecnología permite transformar lodos, polvos y residuos de proceso en materiales inertes y seguros, conformes con la normativa europea sobre gestión de residuos y protección ambiental.
Estas instalaciones se utilizan en plantas de tratamiento ambiental, vertederos controlados y zonas de descontaminación, donde garantizan seguridad operativa, control de los parámetros químicos y cumplimiento de los estándares ambientales vigentes.
¿Qué residuos puede tratar?
Las instalaciones de inertización SAMI están diseñadas para el tratamiento de residuos sólidos, pulverulentos o fangosos de origen industrial.
Pueden gestionar lodos de depuración, polvos procedentes de filtros industriales, residuos de combustión, tierras contaminadas y desechos de producción que contengan sustancias peligrosas.
Cada instalación se diseña a medida según las características químico-físicas de los materiales y la normativa ambiental aplicable, garantizando seguridad, conformidad y reducción del impacto ambiental.
INSTALACIONES DE DISOLUCIÓN
¿Qué es una instalación de disolución?
Una instalación de disolución es un sistema industrial automatizado diseñado para mezclar y disolver materiales en polvo o granulares en agua, obteniendo suspensiones homogéneas listas para su uso en procesos productivos o ambientales.
En las instalaciones de disolución SAMI, el proceso se realiza de forma totalmente controlada: el polvo (por ejemplo, cal hidratada, carbonato de calcio u otros reactivos) se dosifica y se dispersa en el agua mediante agitación mecánica o recirculación forzada, hasta su completa disolución.
El resultado es una solución o suspensión estable, como la lechada de cal, utilizada en los ámbitos de la construcción, la industria y el medio ambiente (tratamiento de aguas, estabilización de terrenos, neutralización de efluentes).
Las instalaciones DSL SAMI garantizan dosificaciones precisas, concentraciones constantes y seguridad operativa, reduciendo los desperdicios y asegurando la uniformidad del producto en el tiempo.
¿Para qué sirve una instalación de disolución?
Una instalación de disolución SAMI sirve para preparar suspensiones homogéneas de materiales en polvo en agua, como la lechada de cal, utilizada en numerosos procesos industriales, ambientales y civiles.
Su función principal es automatizar y hacer seguro el proceso de disolución, garantizando dosificaciones precisas, concentraciones constantes y una calidad uniforme del producto final.
Las instalaciones de disolución SAMI se utilizan en diversos ámbitos:
- tratamiento de aguas residuales y potables, para la neutralización y la regulación del pH;
- estabilización de terrenos y mezclas de construcción, mediante la adición controlada de lechada de cal;
- procesos industriales químicos o ambientales que requieren suspensiones reactivas o correctoras.
Gracias a la gestión automática de la dosificación y la agitación, estas instalaciones aseguran eficiencia operativa, reducción de desperdicios y máxima seguridad para los operadores.
¿Qué es la lechada de cal?
La lechada de cal es una suspensión acuosa de hidróxido de calcio (Ca(OH)₂), también denominada hidróxido de calcio en suspensión, obtenida mediante la mezcla de cal hidratada y agua en proporciones controladas.
Se presenta como un líquido blanco y opaco y se emplea en numerosos procesos industriales, ambientales y agrícolas, gracias a sus propiedades neutralizantes, floculantes y estabilizadoras.
Se utiliza comúnmente en el tratamiento de aguas residuales y potables, en la estabilización de terrenos y residuos industriales, en procesos químicos de regulación del pH y en aplicaciones agrícolas para la corrección de la acidez del suelo.
Gracias a su versatilidad, la lechada de cal es un material de amplio uso en los sectores ambiental, de la construcción y químico.
¿Cómo se produce la lechada de cal con las instalaciones SAMI?
Las instalaciones de disolución SAMI producen lechada de cal de forma automática, continua y controlada, garantizando una calidad constante y seguridad operativa.
El proceso se desarrolla dentro de un sistema cerrado de disolución, en el que el agua y el polvo de cal se dosifican con precisión y se mezclan mediante agitadores mecánicos o recirculación hidráulica, hasta obtener una suspensión homogénea con la concentración deseada.
Las instalaciones SAMI están equipadas con sistemas de aspiración y filtración de polvos, unidades de dosificación electrónica y controles automáticos de nivel y concentración, que garantizan eficiencia productiva, reducción de desperdicios y protección ambiental.
¿En qué sectores se utiliza la lechada de cal?
La lechada de cal se utiliza en numerosos sectores industriales y ambientales gracias a sus propiedades neutralizantes, estabilizadoras y correctoras.
Se emplea en el tratamiento de aguas residuales y potables para regular el pH y eliminar impurezas, en la construcción para la estabilización de terrenos y la elaboración de mezclas ligantes, y en la agricultura para corregir la acidez del suelo.
También se utiliza en procesos químicos y metalúrgicos para la neutralización de efluentes ácidos y en el sector ambiental para la descontaminación de suelos y la reducción de emisiones contaminantes.
¿Cuáles son las principales aplicaciones de la lechada de cal?
La lechada de cal producida con las instalaciones DSL SAMI se utiliza en numerosos sectores industriales, ambientales y civiles, gracias a sus propiedades neutralizantes, estabilizadoras y floculantes.
Las principales aplicaciones incluyen:
- Tratamiento de aguas residuales y potables, donde la lechada de cal se utiliza para regular el pH, precipitar metales pesados y neutralizar ácidos;
- Estabilización de lodos y tierras contaminadas, haciendo que los materiales sean químicamente estables y no peligrosos;
- Producción de morteros, mezclas y ligantes hidráulicos en el ámbito de la construcción y las infraestructuras;
- Procesos industriales químicos (por ejemplo, en la producción de papel, azúcar o acero), donde se emplea como reactivo corrector;
- Aplicaciones agrícolas, para corregir la acidez del suelo y mejorar la disponibilidad de nutrientes.
Gracias a la automatización del proceso de producción, las instalaciones SAMI garantizan una lechada de cal homogénea y de calidad constante, asegurando eficiencia operativa, seguridad ambiental y reducción de los costes de gestión.
¿Qué concentraciones de lechada de cal pueden prepararse?
Las instalaciones de disolución SAMI permiten la preparación automática de lechada de cal con concentraciones variables del 3 % al 15 %, en función de las necesidades del proceso.
La producción puede realizarse en modo continuo o por lotes (batch), garantizando constancia en la calidad de la mezcla y precisión en la dosificación de los componentes.
Esta flexibilidad permite adaptar la densidad y la reactividad de la lechada de cal a las distintas aplicaciones industriales, como el tratamiento de aguas, la neutralización química o la estabilización de terrenos.
¿Qué ventajas ofrece la producción automatizada de lechada de cal frente a la manual?
La producción automatizada de lechada de cal con las instalaciones de disolución SAMI ofrece numerosas ventajas frente a los métodos manuales tradicionales, garantizando mayor eficiencia, precisión y seguridad.
Los principales beneficios incluyen:
- Dosificación precisa de agua y cal, gracias a sistemas electrónicos de control que aseguran concentraciones constantes y repetibilidad de las recetas;
- Mezclado homogéneo y continuo, obtenido mediante agitadores o recirculación controlada, que evita la formación de depósitos o grumos;
- Reducción de desperdicios de material y consumo energético, ya que el proceso se calibra automáticamente en función de la cantidad requerida;
- Mayor seguridad operativa, gracias a circuitos cerrados de disolución y sistemas de aspiración de polvos, que eliminan el riesgo de dispersión en el ambiente;
- Monitorización y trazabilidad del proceso, con registro de los datos de producción y posibilidad de integración con software de supervisión o sistemas SCADA.
En síntesis, la tecnología automatizada SAMI garantiza una calidad constante del producto, reducción de los costes de gestión y pleno cumplimiento de la normativa ambiental y de seguridad.
COMPARACIONES Y ELECCIÓN DE SOLUCIONES
¿Cuál es la diferencia entre una planta fija y una planta móvil?
La diferencia principal se refiere a la estructura, la movilidad y la capacidad productiva.
Una planta fija está concebida para producciones continuas y ofrece mayor capacidad, estabilidad y posibilidades de personalización, mientras que una planta móvil es más compacta, fácilmente transportable y rápida de instalar.
En las plantas móviles, las dimensiones reducidas y el número limitado de componentes facilitan el transporte, pero disminuyen la productividad horaria.
Las plantas fijas, en cambio, gracias a su estructura permanente, alcanzan volúmenes de producción superiores y pueden adaptarse a medida de las necesidades del cliente.
Ambas soluciones garantizan hormigón de alta calidad, dosificación precisa y conformidad con la normativa europea.
Todas las plantas SAMI, fijas o móviles, pueden personalizarse y automatizarse para garantizar altas prestaciones y conformidad CE.
Descubra las “plantas de hormigón” fijas y móviles SAMI para la producción de hormigón
¿Es mejor comprar o alquilar una planta de hormigón?
La elección entre la compra y el alquiler de una planta de hormigón SAMI depende principalmente de la duración, la intensidad y la continuidad del proyecto, así como del presupuesto disponible y de las necesidades operativas.
La compra se recomienda para producciones continuas o obras de larga duración, donde resulta ventajoso disponer de una planta en propiedad, personalizable y siempre disponible.
En estos casos, la inversión inicial se amortiza con el tiempo y permite integrar de forma estable la planta en el ciclo productivo de la empresa.
El alquiler, en cambio, es una solución ideal para obras temporales, trabajos estacionales o proyectos de corta duración, ya que permite reducir el compromiso financiero inicial y mantener la máxima flexibilidad operativa.
Las plantas en alquiler SAMI —incluidas centrales de hormigón, silos y sistemas de dosificación— se suministran listas para su uso, con asistencia técnica y mantenimiento programado durante toda la duración del contrato.
En síntesis, el alquiler es conveniente cuando la producción es limitada en el tiempo o requiere rapidez de instalación, mientras que la compra es la mejor opción para usos frecuentes, proyectos continuos y necesidades de personalización.
En ambos casos, SAMI garantiza plantas certificadas, eficientes y conformes con la normativa europea, con un servicio técnico completo de apoyo a la operación.
Descubra también la sección “Empresa y servicios” para conocer más detalles sobre el alquiler operativo SAMI
¿Diferencia entre silo vertical y horizontal?
- Vertical: grandes capacidades de almacenamiento con una ocupación reducida en planta; ideal para instalaciones fijas y producciones continuas.
- Horizontal (EUROSILO): compacto, transportable e instalable sin cimentaciones; perfecto para obras temporales o con limitaciones de altura.
Ambos integran pesaje electrónico, filtros antipolvo y dispositivos de seguridad, en cumplimiento de la normativa europea.
Descubra todos los detalles de los “silos verticales” SAMI [Enlace]
Descubra todos los detalles de los “silos horizontales” SAMI [Enlace]




